miércoles, 13 de abril de 2011


Las 2 hermanas
Esta historia que les voy a exponer sucedió hace 4 años en mi casa, tenemos una casa de tres pisos, vivíamos mis tres hermanos y mi padre, actualmente no vivo ahí porque ya me casé, volviendo a la historia les cuento que mi padre por circunstancias ajenas a nosotros accedió a que dos hermanas se alojaran en mi casa. Las chicas que llegaron estudiaban en un universidad de Lima, Perú sin embargo son nacidas en la amazonía peruana, creo que de Iquitos no recuerdo bien. El aspecto físico de ambas es atractivo, es decir son chicas con las que puedes salir al cine a bailar o a fornicar si la suerte te acompaña, de piel blanca, ojos marrones y de cabellos castaños, de estatura 1.70 mt, para qué no me quejo.
Una sesión de placer algo inédita...
¡Hola! ¿Cómo estan? No sé si me recuerdan. Soy Marcia, de Argentina. Yo envié varios relatos sobre mis experiencias sexuales con chicos que conozco desde mi infancia. Mis dos amigos "D", mis placeres en soledad, y mi "bochornoza" experiencia con un muñeco que yo armé para poder masturbarme de manera placentera. Bueno, esto que les envío ahora no es ningún relato, como ya se darán cuenta. La verdad es que estoy re-nerviosa por contarles esto. Con sólo recordarlo comienzo a temblar.
Técnico en PC
Siempre pensé que la reparación de computadoras era un trabajo aburrido y repetitivo, en especial cuando hacíamos trabajos afuera. Siempre tirando cables, peleándonos con el Windows, sacando virus que ingresan a la maquina por la soberana boludez de sus dueños...Claro que si sos curioso, te divertís revisando todas las maquinas y las cosas que guardan ellos en sus discos. Un día salimos con mi compañero a ver unas maquinas en una casa que habían sido afectadas por algún virus. Al llegar a la casa la mucama nos hizo pasar y nos comento que la dueña llegaría en un rato. Así que "manos a la obra". Nos sentamos en las dos maquinas afectadas y comenzamos a revisar buscando el maldito bicho que las afectaba. "Disco C, Mis documentos, imágenes...", y que veo, montones de fotos y videos. Miro para los costados, estamos solos, ahí y mi curiosidad me lleva a abrir primero las fotos.
Consecuencias de un faje en coche
En una ocasión, durante mi segundo año de la preparatoria, fui con mi novio a una fiesta de unos amigos de la escuela. En esos años mi coquetería se disparó. Debido a que mi cuerpo ya estaba mucho más definido y mis escarceos eran cada vez más ardientes y frecuentes, me vestía muy provocativa. Me encantaban las minifaldas y los escotes, esa noche por supuesto no fue la excepción. Llevaba una mini negra ajustada –stretch- y una blusa roja sin mangas, con un ligero escote y una chamarra negra. Llevaba un bra que me paraba un poco las tetas y una pequeña panty; ambos rojos.
El extraño y la dama
… Lady volvía de la biblioteca luego de una larga tarde de infructuosa búsqueda, estaba cansada, desmoralizada, se sentó a descansar en un banco del parque, quería solo olvidar esa amarga experiencia, hombres, maldita sea, ella sufriendo por el, y el dándose la gran vida, saliendo con amigos, chicas, tragos, no era lo que ella esperaba del hombre del que estaba enamorada, enamorada en silencio, enamorada en sus sueños, húmedos a veces, cerró los ojos, dejándose volar, sentía la calma de ese nuevo atardecer, quería una vida diferente, salir de la monotonía de siempre, de la rutina de la escuela, las amigas, su casa, un infierno.
El Electricista
Estaba sentado en el suelo arreglando un enchufe. Ella se agachó a recoger una moneda y vi su vulva por primera vez. Los labios mayores carnosos apenas dejaban asomar el borde de unos pétalos entre una alfombra espesa de vello oscuro. Instintivamente, acerqué mi dedo corazón y lo deslicé desde el pubis hasta el ano siguiendo la línea de su raja. Ella se quedó inmóvil, como si la escena se hubiese congelado en el momento en que cogía la moneda. Acaricié la vulva varias veces muy lentamente esperando alguna reacción. Introduje la punta del dedo hasta la entrada de la vagina buscando su lubricación natural. Estaba mojada y su aroma intenso llegó hasta mi. Busqué el clítoris con mi dedo y lo acaricié hasta sentirlo inflamado.
Jugando y jugando
Como les comente en varios relatos anteriores, mi esposa Marcela y yo estamos casados hace mas de 10 años y ampliamos nuestra frontera sexual a partir de una experiencia que la contamos en el relato "Jugando en Santa Cruz". Mi esposa tiene tres hermanas, y una de ellas que es su menor, es prácticamente idéntica a Marcela, ella, por razones familiares se fue a vivir a Tarija y un día llego a mi casa de vacaciones, en pocos minutos nos puso al corriente de su vida, y ahí me entere que se había separado hace mas de dos años, cosa que Jimena lo mantuvo en secreto para la familia, eso porque su divorcio recién había concluido en su tramite legal unos días antes.
Infiel con mi amiga
La verdad que empezar una historia suele resultar complicado, pues nunca sabemos como romper esa pequeña capa de hielo que nos separa. Nunca he escrito ninguna historia erótica pero si he tenido muchas, y, hoy os voy a deleitar con una que ….. cada vez que la recordéis os pondréis tan calientes os dara igual el lugar donde os encontréis para gozar del sexo. Yo soy una mujer felizmente casada, para mi el 50% de mi relación es el sexo, y gracias a Dios eso es lo mejor, pero este día me ha sucedido algo realmente increíble
La ciencia y camilo
Tanta distracción en el último año y medio había afectado mis estudios. Nunca fui una alumna sobresaliente, pero mantenía un promedio aceptable. Sin embargo, desde mi entrega a los excesos en la fábrica del papá de Raúl, aquél comenzó a flaquear, sobre todo en las materias de ciencias y, más específicamente, en química orgánica. Recuerdo bien el tono grave y severo que empleó el profesor Solares para advertirme que estaba a punto de reprobar la materia. Con la cara de mayor angustia de la que fui capaz, le imploré si podía hacer algo para salvar el año. Lo único que podría ayudarme, me dijo, sería la elaboración de un trabajo muy puntual sobre cualquier tema ligado al objeto de estudio del curso.
Experimentando cosas nuevas
Como ya habreis escuchado alguna vez en algún relato o historieta me he enamorado de una de mis mejores amigas. El caso es que tanto ella como yo somos heteros (bueno, ya nos consideramos más bisexuales que otra cosa) y jamás hubiéramos pensado que acabaríamos juntas y menos de la forma en que ha pasado todo. Todo comenzó una noche en la que nos quedamos varios amigos (entre ellos ella y yo) en una casa en la playa. Éramos dos chicos y dos chicas y la verdad es que aquella noche perdimos un poco el control. Bebimos mucho y nos dio por jugar al típico juego de la botella. El caso es que con las tonteras y el alcohol nos acabamos liando las dos parejas ¡Y nosotras también! Como ya habreis escuchado alguna vez en algún relato o historieta me he enamorado de una de mis mejores amigas.